La Consagración de un Sonido: Orquesta Sinfónica Infantil Juvenil de Puerto Montt se prepara para una noche magistral en el Teatro Diego Rivera. Bajo la dirección del profesor David Ojeda, los 71 jóvenes músicos de la orquesta presentarán un concierto que marca un hito en su trayectoria, demostrando la solidez y el afiatamiento alcanzados tras un semestre de intenso trabajo. La cita es este lunes 8 de septiembre a las 19:00 horas.
Entrada liberada
Hay momentos en la vida de un artista en que el trabajo arduo, la disciplina y la pasión convergen en un punto de inflexión. Para la Orquesta Sinfónica Infantil Juvenil (OSIJ) de la Corporación Cultural de Puerto Montt, ese momento ha llegado. Este lunes 8 de septiembre, a las 19:00 horas, el telón del Teatro Diego Rivera se abrirá para revelar no solo un concierto, sino la consagración de un proyecto musical que se ha convertido en un verdadero orgullo para la ciudad.
El evento, que presentará el repertorio afianzado durante el primer semestre de 2025, es la culminación de incontables horas de ensayo, clases individuales y un compromiso inquebrantable por parte de sus 71 integrantes, todos alumnos de diversos establecimientos educacionales de la comuna. Bajo la batuta de su director, David Ojeda, la orquesta ha alcanzado un nivel de excelencia que promete emocionar y sorprender al público.
El mejor momento de la OSIJ
Para el director David Ojeda, este concierto representa mucho más que una presentación semestral. “Esta es la consagración de la orquesta, la solidez, y creo que eso es lo más importante que podemos destacar”, afirma con convicción. “Estamos ante una orquesta completamente afiatada. Hemos estado preparando el concierto con mucha anterioridad y, como nunca, se encuentra en excelentes condiciones, tanto instrumentalmente hablando como en afinación, fraseo musical e interpretación”.
Este nivel de maestría no es casualidad. Responde a un trabajo metódico y a una ambición que trasciende las fronteras locales. Ojeda revela con orgullo un nuevo hito clave en este proceso: “Hicimos la postulación a la Fundación de Orquestas Infantiles y Juveniles de Chile para el primer lugar”. Una reciente postulación que busca coronar por segunda vez con el máximo gaslardón a la Orquesta en el prestigioso Festival Fernando Rosas, un logro que la OSIJ busca volver a alcanza a través de la confianza que el equipo tiene en su potencial.
El sonido que nace de la memoria y la disciplina
Quienes asistan al teatro este lunes serán testigos de un espectáculo de alta precisión. El director invita al público a percibir los detalles que definen a una gran orquesta. “Es la consagración del repertorio, donde los asistentes podrán darse cuenta de la calidad del sonido, las entradas de los instrumentos, cómo se desarrollan y se desenvuelven… nuestros músicos están tocando casi de memoria”, explica.
Este dominio se mide en cada gesto, desde la postura de los músicos hasta la respiración coordinada antes de una nota crucial. “El nivel de la orquesta se mide desde cómo sentarse, la preparación, y sobre todo, las entradas, el desarrollo de la obra y los finales”, detalla Ojeda. “Se mide cómo interviene cada solista; cuando le tocan los trombones, las trompetas, las flautas traversas, o el solista de corno, por ejemplo, tú ves que la respiración y la forma de abordar el sonido es totalmente distinta”.
Para celebrar el mes de la patria, el programa incluirá un emotivo cierre con aires chilenos, incorporando la cueca "La Rosa y el Clavel", un regalo musical para toda la comunidad.
Más allá del talento: un mensaje de perseverancia
Detrás de este éxito hay una filosofía de trabajo que el director inculca en cada uno de sus alumnos: la disciplina y la perseverancia son las claves del crecimiento. “Hay veces que hay alumnos que no son tan talentosos, pero si van a todos los ensayos y estudian en su casa ordenadamente, van a superar al niño que era talentoso pero no estudia”, reflexiona Ojeda.
Este compromiso es un valor compartido por toda la comunidad OSIJ. El trabajo no se detiene, con clases individuales continuas que fortalecen la técnica de cada músico. Es un esfuerzo que ha ganado la confianza y el apoyo incondicional de los padres. “Sentimos que estamos haciendo muy bien el trabajo, que los papás están felices y sobre todo, que ellos confían en nosotros. Por eso ayudan a sus hijos y cada día hay más niños que quieren entrar y tocar en esta orquesta”, concluye el director.
La invitación está extendida a toda la comunidad de Puerto Montt para ser parte de esta noche especial. Una oportunidad única para celebrar el talento joven, la dedicación y el poder unificador de la música, en un concierto que, sin duda, quedará en la memoria de todos los presentes.